Análisis periodístico

Jovenes periodistas

viernes, 28 de enero de 2011

ABC continúa la sangría de despidos

El nuevo plan de bajas incentivadas en ABC, dirigido por el director, Bieito Rubido, que plantea despedir a 25 personas ya se ha cobrado sus cuatro primeras víctimas. Gabriel Muñoz, jefe de Deportes, Aracelli Acosta, responsable del suplemento y redactora de medioambiente, Domingo Pérez, redactor de la sección de Nacional y Sara Sereó, ayudante de redacción, han aceptado la oferta de la empresa de despedirles e indemnizarles con 45 días por año trabajado por despido improcedente.

Este plan emprendido por la dirección del diario de Vocento incluye el recorte de 25 puestos de trabajo, en el que se incluye 40 despides y la contratación de nuevos redactores multimedia. En los últimos tres años, ABC se ha desprendido del 60% de su plantilla has queda en los 225 que actualmente tiene –y que pasarán a ser 200 con esta reestructuración-.

PRISA despedirá a 2.500 personas

La crisis no deja de azotar al sector periodístico. Esta vez, los damnificados serán los trabajadores de El Grupo PRISA. Uno de los principales conglomerados del sector de la comunicación sigue con su plan de reestructuración. El grupo editor de El País y la Cadena Ser, entre muchos otros, reducirá un 18% su plantilla a nivel global. Este anuncio, realizado a los sindicatos y a los representantes de los trabajadores con la voluntad de alcanzar un acuerdo, afectará a unas 2.000 personas en España y a otras 500 en Portugal y América. Igualmente, no se descarta una segunda fase de despidos fuera de España.

En su nota a la CNMV, Promotora de Informaciones (PRISA) señala que estos cambios se encuadran en un proceso necesario de transformación que está viviendo el grupo, antaño dirigido por Polanco, para actualizar su modelo productivo y de negocio con el fin de garantizar el futuro y la sostenibilidad de la compañía.

lunes, 24 de enero de 2011

Los diez principios del periodista

Aprovechando la festividad de San Francisco de Sales -patrón de los periodistas-, la Federación de ASociacione s de Periodistas de España ha realizado un decálogo de los diez principios que deben marcar el periodismo:

1. Imponer la lógica del servicio: La FAPE recuerda las enseñanzas del maestro en ética periodística Javier Darío Restrepo, cuando señala que el principio y el fin de los medios «siempre debe ser el lector o la audiencia».

2. Izar la bandera de la ética: El Código Deontológico de la FAPE ofrece una serie de principios éticos, básicos para ejercer con vocación de servicio público. Un periodista ético es aquel que actúa como legislador de sí mismo.

3. Llevar nuestro compromiso de servicio público a todo soporte: La ética no distingue entre medios, tal y como se leyó en el Manifiesto publicado por la FAPE con motivo del Día de Internet, el 17 de mayo de 2010. Esta federación reivindica el papel de las nuevas tecnologías en el desarrollo de la profesión y exhorta al periodismo online a mirar a la excelencia tanto o más que otros medios, ya que el grueso de la información está destinado a ser transmitido por la Red.

4. Defender la independencia frente a los poderes: La imposición de bloques electorales a las televisiones, públicas y privadas, constituye un claro intento de control político de la información. La FAPE rechaza estos espacios porque invalidan el papel informativo del periodista, suponiendo un auténtico atropello profesional, y advierte de que la reforma de ley electoral –ya aprobada por el Senado- podría vulnerar el artículo 20 de la Constitución al obligar a las cadenas privadas a dedicar tiempos reglados a la propaganda política bajo los mismos criterios de proporcionalidad y neutralidad que ya imperan en las públicas, señala un informe de la Comisión de Quejas y Deontología de la Federación.

5. Reivindicar nuestros derechos: Los periodistas no podemos permitirnos perder la batalla por el reconocimiento de los derechos de autor, morales y económicos, de los periodistas. Su regulación contribuirá a que todos los agentes implicados en la elaboración y consumo de la información tomen conciencia.

6. Instar a editores y periodistas a entender el periodismo de calidad como un buen negocio: La crisis económica no debería representar una pérdida de calidad. «Los medios no se venden por sus anuncios, se venden por su credibilidad», explica Javier Darío Restrepo, «y esa se consigue publicando información de interés público». «Cuanta más información de calidad, más anunciantes habrá y esas ganancias servirán para seguir informando», concluye el maestro en ética periodística.

7. Confiar en la formación y en la reconversión para ganar la batalla al desempleo: Los medios de comunicación demandan nuevos perfiles profesionales, preparados para la edición digital. Los periodistas, hoy y siempre, hemos sido profesionales curiosos e interesados en los cambios. La maleabilidad de nuestro AND nos convierte en uno de los colectivos mejor preparados para abrazar la tecnología y usarla en beneficio de la sociedad.

8. Emprender: El periodista es un emprendedor nato. Las nuevas herramientas digitales abren múltiples vías para el ejercicio del periodismo individual y colectivo sin necesidad del paraguas de grandes empresas editoriales. Construir nuestra propia marca profesional puede contribuir a reducir la tendencia al desempleo.

9. Unidad frente a la crisis: implicar a los editores, a las fuerzas políticas y sociales y a la misma ciudadanía en la defensa de un periodismo de calidad, fundamental para la construcción de una democracia sana amparada en una sociedad vigilante de los abusos del poder.

10. Apostar por los colegios profesionales: La FAPE concibe los colegios profesionales de periodistas como estructuras de defensa de los intereses del colectivo profesional, que aseguran la calidad de un servicio ciudadano como el derecho a la información. Estas entidades encauzarán la profesión, defenderán a los periodistas y abrirán horizontes hacia un periodismo del siglo XXI.

jueves, 20 de enero de 2011

“Podría haberme hecho millonario de no publicar mis investigaciones”

El periodista Melchor Miralles, responsable de la investigación que destapó el ‘caso GAL’, se confiesa.

PREGUNTA- ¿Cuál es tu percepción sobre el nivel periodístico actual en España?
RESPUESTA- Es un momento complicado. El periodismo no pasa por sus mejores momentos. Se unen por un lado un problema de los medios en general en el que están buscando reinventarse como consecuencia de los avances y las modificaciones de los códigos en el universo de la comunicación, los nuevos medios, las redes sociales…Ese proceso de reinvención, a los grandes medios, les está llevando tiempo y, a su vez, percibo un sector en crisis a causa de la situación económica, de la precariedad del empleo y que esté marcado por el interés de las empresas privadas, el servilismo ideológico de las públicas a los partidos gobernantes, tanto en la estatal como en las autonómicas.
P- ¿Por qué debe ser necesario el periodista en la sociedad actual? ¿Qué puede aportar un periodista?
R- El periodismo ciudadano no solo no sustituye a los periodistas, si no todo lo contrario. Se están abriendo nuevos horizontes para los profesionales, pero el trabajo de los periodistas es insustituible. Una cosa es la expresión de las opiniones de cada uno. Me parece fantástico que a través de la red cada uno pueda expresar su opinión en sus blogs, en los de otros…Unos llegan a más gente, otros a menos, pero la gente se puede expresar en libertad. Otra cosa es la información. Los periodistas, cuando trabajamos, antes de hacer uso de nuestro derecho a la libertad de expresión, somos los intermediarios de un derecho que no es nuestro: el derecho constitucional de los ciudadanos a recibir información, recibida a través de los periodistas, quienes pueden obtener más información y fuentes, por lo que el trabajo del profesional es insustituible. Hay un asunto palmario. El propio responsable de Wikileaks, que puso a parir a los periodistas, tuvo que suministrar su información y sus documentos a los grandes medios, que han hecho un gran trabajo. Ese trabajo de recibir esa información, derivarla, valorarla, contextualizarla, completarla, apoyarla con opiniones y análisis, es un trabajo periodístico a partir de una documentación que aporta un señor que no es periodista.
P- ¿Qué es el periodismo de investigación para ti?
R- La expresión “periodismo de investigación” nunca me ha gustado, y es de uso común. Todos los periodistas deberían de investigar. ¿A qué llamamos periodismo de investigación? Pues, al periodista que tiene la fortuna o el bien de trabajar en una empresa periodística que tiene las ganas de dotar de medios económicos, materiales y de tiempo, y liberar a un periodista de su tarea del día a día, para poder dedicarse a investigar asuntos. Y los asuntos que trata este tipo de periodismo son trascendentes, de interés de la opinión pública. Hay alguien poderoso interesado en que no se sepa. Por ellos, las fuentes son importantísimas para esas empresas y los periodistas que trabajan por su cuenta, como puede ser mi caso actualmente, para elaborar reportajes e informaciones. Yo creo que todo periodista debería investigar. El periodismo de investigación es muy implicado. Hay muchos temas en los que no avanzas, y terminas por dejarlos, y otros en los que avanzas pero no puedes contrastarlo para publicarlo.
P- ¿Qué cualidades deben diferenciar a un periodista de investigación sobre el resto?
R- A parte de las obvias de cualquier periodista, la principal, a parte de una honradez a prueba de bomba y tener claro que el periodismo es un fin en sí mismo y no un medio para conseguir nada, y que la información no nos pertenece a los periodistas, si no a los ciudadanos, por lo que no se puede comerciar con ella. Yo podría haberme hecho millonario de no publicar historias, dedicándome a no hacer públicas mis investigaciones. Yo creo que la principal cualidad es la tenacidad. A veces es agotador estar detrás de un tema mucho tiempo y hay gente que tira la toalla. Hay una cita muy interesante que dice que el periodismo de investigación es: “tocar cien veces a una puerta, que te la cierren las cien veces, y no desistir hasta que te la abran”. El sentido común, la sangre fría…esto no es como una película de James Bond ni Cocodrilo Dundee. No se trata de una aventurilla. Tiene momentos maravillosos y algunos complicados y durísimos.
P- ¿Qué te llevó a dedicarte al periodismo de investigación?
R- Yo soy un periodista vocacional. Desde pequeñito quería dedicarme a esto, me gustaba. Gracias a un poquito de suerte y a mucho trabajo, lo conseguí, y relativamente pronto. Empecé muy joven en Diario 16 y comencé a hacer investigación muy pronto. En ese sentido me considero un afortunado. Es una tarea enormemente compleja que aporta muchas alegrías cuando consigues un éxito. Pero, también, por cada historia que he sacado ha habido cinco que no he podido sacar. Hay historias que no he publicado que, aunque yo tenga la certeza de que son ciertas, no tengo posibilidad ninguna de probar nada de lo que tengo.
P- ¿Cómo es la situación concreta del periodismo de investigación?
R- Más delicada. Como consecuencia de la situación actual de las empresas periodísticas, no es sencillo. Yo tengo una impresión. Tampoco hay tantos periodistas interesados en este ámbito porque el periodismo de investigación es complicado, frustrante, hay que ir con mucha paciencia y dedicar muchas horas. No vale ser un periodista con espíritu funcional. Un periodista que quiera tener un horario fijo no se puede dedicar a esto. Es un momento complicado, sin duda.
P- ¿De qué manera han influido las nuevas tecnologías en el periodismo de investigación?
R- Te posibilitan el acceso más rápido a muchas informaciones, unos contactos que antes eran más complicados, facilitan el acceso a las fuentes y un trabajo muy importante: ahora tienes en un ordenador, en una pantalla, toda tu documentación, tus archivos, el acceso a servicios de documentación propios, de la empresa en la que trabajas, la consulta online de archivos públicos…Las posibilidades tecnológicas han abierto un campo que ayuda y facilita la labor. Ahora, la clave del periodismo de investigación, como de cualquier actividad periodística, son las fuentes de información. Un periodista con buenas fuentes, con más o menos tecnología, cosechará éxitos profesionales.
P- ¿Cuál es tu mecanismo para verificar que una fuente y una información son veraces? ¿Tienes alguna máxima a la hora de investigar un tema?
R- Hay un principio que es elemental: contrastar la información, al menos, a través de dos fuentes de información. Dependiendo del asunto, del tipo de tema que estés tratando, es imprescindible algún documento o testimonio. No vale con tener la certeza. Hay que tener pruebas documentales, testimonios.
P- ¿Cómo suele encenderse la chispa que desencadena en un reportaje de investigación? ¿Iniciativa propia, interés personal o del editor, filtración, casualidad…?
R- Hay de todo. Mi experiencia profesional me dice que yo he tenido temas que te interesan porque hueles algo o ves una noticia que te llama la atención, y tiras un hilo y lo encuentras. Otras veces te llega la noticia. A través de una fuente tuya o te cuentan una historia. Otra posibilidad son las evidentes, los temas que se ponen encima de la mesa y es evidente que hay que investigarlo. Por ejemplo, el ‘caso GAL’, al que yo dediqué tanto tiempo y con tanto éxito, era un tema que estaba encima de la mesa. Era querer investigarlo, tener fuentes y estar dispuesto a asumir los costes que llevaron la investigación. Hay de todo. Pero, insisto, si no tienes buenas fuentes y saber trabajar con ellas y hacer bien tu trabajo, es imposible.
P- ¿Recuerdas alguna anécdota, algún comentario, que haya dado pie a alguna investigación importante tuya?
R- Recuerdo muchísimas, pero hay cosas que no puedo contar. En muchas ocasiones las grandes noticias surgen de casualidades, de cosas inesperadas absolutamente. En mi experiencia, grandes investigaciones surgen de ‘tonterías’ que no esperas que sean tan trascendentes. Para este tipo de periodismo hay que tener una sensibilidad especial, un olfato.
P- ¿Cuáles son los principales problemas que se encuentra un periodista a la hora de comenzar la investigación? ¿De qué forma presiona y coacciona la investigación los principales poderes?
R- De múltiples formas. Yo las he padecido. Desde las amenazas directas y explícitas al medio o al periodista, hasta el espionaje ilegal. Fui víctima de un personaje ilícito por parte del CESID ordenado por el Gobierno. Presenté una querella, a la que se sumaron después muchos otros. Fueron expulsados de este organismo el máximo responsable. Nos presionaron amenazándonos con quitarnos la publicidad. Desde el poder económico utilizan la coacción vía ingresos publicitarios. En el terreno de las acciones delictivas, están las amenazas físicas. Yo jamás he accedido a una presión. He tenido la suerte de haber tenido directores que han apoyado mi trabajo
P- ¿Has sentido miedo o que podía peligrar tu vida en alguna investigación?
R- Sí, muchísimo, en muchas ocasiones. Yo soy la antítesis del valiente. Hay profesiones que conllevan un riesgo: el bombero sabe que puede morir quemado, el policía que va a detener a un terrorista sabe que puede morir, el piloto de fórmula 1 sabe que se juega la vida en cada curva. El que se dedica a ello, lo sabe. Yo no podría ser reportero de guerra. Es un tipo de presión distinta. Yo paso miedo, y mucho. Porque me han agredido junto a tres compañeros; me dieron una paliza un grupo de etarras en Francia. Yo he estado amenazado y en dos ocasiones ETA ha intentado matarme. Son cosas desagradables. He recibido amenazas de organizaciones mafiosas. Cómo no voy a tener miedo. Pero es un sentimiento que el ser humano que tiene que controlar y gestionar adecuadamente. A mí el miedo nunca me ha hecho no cumplir con mi obligación y echarme para atrás, ha supuesto un estímulo para cumplir con mi obligación. Quizás tengo la suerte de saber gestionar mi miedo.
P- De entre todos los caso que ha destapado (Caso GAL, Batallón Vasco Español, ETA y su entorno, Filesa, caso Roldán, narcotráfico, tráfico de armas, tráfico y compraventa de órganos…) ¿Con cuál te quedarías y por qué?
R- Inevitablemente con el ‘caso GAL’. Es al que más tiempo he dedicado y el que más trascendencia ha tenido. Quedé muy orgulloso que saqué de la parte Filesa, que también fueron muy trascendentes. Pero he hecho muchas cosas en mi vida. Un reportaje que hicimos sobre el tráfico de armas internacional, que para mí fue un orgullo. También uno con El Mundo TV que desenmascaramos una banda que se dedicaba a la trata de blancas. Estoy muy contento con todo lo que he hecho.
P- ¿Qué supuso personal y profesionalmente para ti destapar el caso GAL?
R- Una gran satisfacción. Profesionalmente fue un gran éxito que llevó muchos años y momentos muy duros por todo lo que publicamos. La Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo ratificaron la veracidad de todo lo que publicamos. Eso es un orgullo profesional. Y también personal en el sentido en que contribuimos al conocimiento de la opinión pública de un hecho de los más graves de la historia reciente de España: cómo desde un Gobierno democrático se financió y organizó un grupo terrorista para combatir a los terroristas, que acabó con la vida de 30 persona, y saqueó las arcas públicas en beneficio propio. Sinceramente, estoy muy orgulloso de desenmascarar a estas personas
P- ¿Cuántos problemas judiciales has tenido a lo largo de tu carrera a causa de tus investigaciones como periodista? ¿Has recibido alguna condena?
R- He tenido muchísimos problemas. He recibido muy poquitas condenas, en relación con el tema tan polémico de la utilización de la cámara oculta. Una mujer que se hacía pasar por médica e introducimos una cámara oculta para grabar la consulta. EL juez consideró que era de interés público pero que habíamos grabado dentro de un espacio privado y nos condenó a pagar 6.000 euros. En general, muy poquitos asuntos, y todos relacionados con la cámara oculta.
P- ¿Qué opinión tienes sobre el secreto profesional de un periodista en España?
R- Es un deber. No protege a los periodistas, protege a los ciudadanos, a la fuente. Si no hay ese respeto a las fuentes, no hay periodismo. El problema está en que no está desarrollado, y debería hacerse. Yo no es que tenga el derecho, tengo el deber ante jueces. Cuando me han reclamado, me he acogido a mi deber de guardar ese deber del secreto profesional.
P- ¿Vale todo en el periodismo de investigación?
R- No hay ninguna actividad en la vida en la que valga todo.
P- ¿Pagaría por cualquier tipo de información?
R- Sí, he pagado. Nunca lo he hecho a cambio de un documento o una información, pero sí a personas que me han facilitado mucha información y que han tenido que emplear mucho tiempo y trabajo para conseguirla. En el momento que me facilitan esa información, hay que hacer un trabajo de comprobación, de ver si es veraz y de ampliarla. Las personas que me han ayudado a esa tarea, han cobrado. Si tengo una persona que está junto a mí, creo que esas horas que me dedica debo remunerársela. Lo que no he hecho nunca es “te doy un documento, dame tanto”. Dicho esto, tampoco se me ha planteado nunca. Si me viera en esa tesitura…pues depende. No lo sé. Pero esta cosa de “es que han pagado a no sé quien” ¿Y? ¿Y? ¿Cuál es el problema? En función del tiempo que dediques, le pago más o menos.
P- En este momento en el que ha aparecido un comunicado de ETA declarando un alto el fuego temporal, ¿pagaría a la banda terrorista por obtener algún tipo de información y documento esencial para una posible investigación sobre el fin de la banda?
R- Es muy difícil el “tú qué harías en esta u otra situación”. Pues, depende de las circunstancias, del momento, de quien sea el interlocutor… No soy partidario del “de esta agua no beberé”. No lo sé. Se me ocurren escenarios en que podría hacerlo y otros en los que claramente no. Pero es imposible saberlo. Mi experiencia me dice que cuando crees que harías una cosa de una forma, luego llegas a hacerlo y es totalmente distinto. No me gusta ese juego del “tú qué harías”. Obviamente no mataría, no robaría. No tengo ni idea. Pero se me ocurren escenarios en los que sí.
P-¿Deseas volver a la primera línea del periodismo de investigación?
R- Ahora mismo estoy trabajando en otras circunstancias, como autónomo. De esta forma las cosas cuestan más, llevan más tiempo y tienen más complicaciones. Es distinto. Los medios son más limitados. Puede que en un año no saque nada y después saque una historia buena. Pero no hecho nada de menos. Me considero una persona súper afortunada. En cada momento de mi vida he hecho lo que me ha gustado. Ahora mismo dedico parte de mi tiempo a mis actividades y otra parte a investigar cosas.
P- ¿Tienes ahora mismo alguna investigación entre manos?
R- Tengo varias.
P- ¿Alguna pista sobre dónde van los tiros?
R- Por supuesto que no (risas). Pero es complicado. No es lo mismo que estar dentro de una empresa periodística. Pero también me marco yo mis tiempos y mi presión.
P- ¿Tendremos noticias de Melchor Miralles a corto medio plazo?
R- Eso espero.

miércoles, 12 de enero de 2011

Cómo sobresalir en tu entrevista de trabajo

En un momento en el que cada vez más las empresas periodísticas están reduciendo sus plantillas, destacar en la entrevista de trabajo para ser el elegido se antoja fundamental para cualquier estudiante, especialmente en el mundo del periodismo. La página web 10.000 words ha creado una pequeña guía para ayudar a cualquiera que quiera afrontar con éxito una esta delicada situación.

-Conocer las noticias del día: Es fundamental conocer los acontecimientos actuales, de los últimos días. Hay que asegurarse leyendo el periódico, escuchando la radio o viendo las noticias de la televisión. De esta forma, evitaremos fallar en alguna pregunta incómoda del tipo “¿Qué te pareció la cobertura de este hecho?”

-Conocer la competencia: No solo es una cuestión de estar al tanto de los que están compitiendo por ti por este puesto, sino que también hay que saber lo que está haciendo toda la competencia (cada año salen miles de periodistas licenciados al mercado laboral). ¿Qué has visto de tus competidores que te gustó o no? Debemos ser capaces de realizar una sinopsis de todo lo que nos llega y de lo que hemos sido capaces de analizar y detectar.

-Llevar una copia de tu Currículum: A pesar de que hayas adjuntado tu currículum vitae y tu carta de presentación al correo electrónico que envió a su entrevistador, puede ser fundamental llevar una copia, ya que estos periodistas reciben numerosos correos de este tipo al día y puede perderse o no recordarlo bien. Si el entrevistado te solicita ver el currículum, es fundamental entregar una copia física y tener alguna más extra por si acaso.

Además, asegúrate de que no tienes ningún error tipográfico; puede arruinar tus aspiraciones en la redacción. Utiliza un buen corrector ortográfico y entrégaselo a otra persona que pueda revisarlo por ti.
- Tener una web en línea y un online portfolio: Debemos tener una cartera online en el apartado multimedia, vídeo, audio, gráficos, etc. La empresa puede visualizarlo antes de la reunión para supervisarlo.

-Tener una cuenta de Twitter: Utilices o no las redes sociales de una forma profesional o semiprofesional, debemos tener una cuenta activa de Twitter, sobre todo si la entrevista se refiere al ámbito de la web.

-Aportar ideas: Muchas redacciones en el mundo están buscando innovar su cobertura y a menudo la contratación de personas pueden aportar nuevas ideas y perspectivas. No tener alguna idea para la redacción puede perjudicar tus posibilidades de ser contratado.

- Tener tus propias preguntas: Uno de los grandes problemas más graves es responder “no” cuando alguien pregunta “¿Tiene alguna pregunta?”. Ten una serie de cuestiones inteligentes –aunque conozcas las respuestas- para mostrarte comprometido y dispuesto a aprender. “¿Cómo ha cambiado la redacción en los últimos años y como está previsto que lo haga?” o “¿Qué le gusta de trabajar aquí?” son algunas opciones.

Además, muchos entrevistadores, frecuentemente, se hacen las mis preguntas:
“¿Por qué quiere este trabajo?”, “¿Dónde te ves en cinco años, “¿Qué hiciste en tu último trabajo?” o “¿Cuáles son sus fortalezas y debilidades?”. Ten respuestas fáciles para todas ellas, pero sin que parezca excesivamente preparado. A su vez, después de cada pregunta, espera unos segundos, coge aire y lanza la respuesta. Es mejor tener una buena respuesta que una rápida.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Presentación

En este blog, Alba Lancha Ortega y Victorio Calero Martínez trataremos de ir colgando noticias relacionadas con el periodismo y con los estudiantes y el futuro de esta profesión.